
14 Mar TIEMPOS Y TIEMPO DE DIOS (88). CRISIS CLIMÁTICA DESDE EL ÚLTIMO INFORME DE LA CCP
Oscar Martín, sj
Acaba de publicarse la segunda parte del sexto informe de la CCP sobre la situación del clima en el mundo. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático estuvo trabajando en este estudio desde 2014. La primera parte, publicada hace unos meses, fue elaborada por 234 científicos muy reconocidos de 66 países. La CCP es el organismo más prestigioso y confiable en el mundo sobre esta temática.
Sus conclusiones fueron revisadas por más de cien de fuentes científicas y gubernamentales externas que añadieron 51.387 comentarios a la redacción final. En total, el documento se sustenta en más de 15.000 referencias académicas. Vale la pena compartir algunas de sus conclusiones más importantes.
La primera y fundamental es que, por el contrario de lo que ciertos científicos han afirmado y publicado, la causa principal del calentamiento global (atmósfera, océano y superficie de la tierra) es humana. Es decir, que los seres humanos somos los responsables de la crisis climática.
En los últimos 20 años, la temperatura global de la superficie es casi un grado más alta que entre 1850 y 1900 y 1,2 grados centígrados respecto a la era preindustrial. La influencia humana es la principal responsable del retroceso global de los glaciares, la disminución del hielo ártico y del deshielo de Groenlandia acontecido en la últimas décadas. El estudio también confirma que muchos de los cambios que estamos viviendo en el clima no habían sucedido en cientos de miles de años. Por eso señalan que estamos ante una crisis sin precedentes.
En 2019 las concentraciones de CO2 atmosférico fueron superiores a cualquier otro momento de los últimos 2 millones de años y las concentraciones de CH4 y N2O fueron más altas que en los últimos 800.000 años.
Otros datos gravísimos sobre el calentamiento global muestran que las temperaturas alcanzadas durante la década pasada superan las del último periodo cálido del planeta, hace 65.000 años.
Desde 1900 hasta ahora el nivel del mar ha subido más rápidamente que durante cualquier siglo anterior en los últimos 3.000 años. Lo mismo sucede con la temperatura media del océano, que se ha incrementado más durante el siglo pasado que desde finales de la última transición glacial, hace unos 11.000 años. Los niveles de acidificación del océano también marcan un récord sin precedente en los últimos 2 millones de años.
El informe estima que es «prácticamente seguro» que a partir de la década de 1950 los extremos cálidos (incluidas las olas de calor) se han vuelto más frecuentes e intensos en la mayoría de las regiones terrestres. Esto incluye el aumento en la frecuencia e intensidad de olas de calor y sequías a escala mundial, así como el aumento en el riesgo de incendios y de las sequías agrícolas y ecológicas.
Un famoso científico de los que participó en este estudio, abrumado por los resultados tan negativos señalaba algo que nos puede ayudar: “Ha quedado muy claro que esta crisis es culpa de la actividad humana; también sabemos que la acción humana es lo único que podrá mitigar su impacto». ¡Es para animarnos al compromiso!
Pero, ante esta perspectiva en verdad esperanzadora, se pueden dar al menos dos posturas bien diferentes: la de los que creen que será nuestra misma capacidad de desarrollo técnico y tecnológico quien logrará solucionar este verdadero colapso climático. Y la de los que piensan de otro modo. Uno de esos que piensan distinto es Umberto Eco. Uno de sus últimos libros lo tituló con una expresiva frase, aparentemente contradictoria, que está llena de sentido: “Tendamos al futuro! ¡Atrás a toda máquina!”.