Tiempos y tiempo de Dios (125). El genocidio de Gaza, Israel, la Santa Sede y Paraguay

Tiempos y tiempo de Dios (125). El genocidio de Gaza, Israel, la Santa Sede y Paraguay

Por Oscar Martín, sj
El 30 de diciembre, la agencia palestina Wafa reportó la muerte de un sexto bebé palestino de un mes a causa de hipotermia en el Hospital de los Mártires Al-Aqsa en Gaza. A las muertes provocadas por bombardeos, disparos, hambre y enfermedades, se suma ahora el frío como una nueva y cruel causa de sufrimiento para la población asediada de Gaza.
Esta tragedia se inscribe en un contexto de ataques sistemáticos contra la infraestructura sanitaria de la Franja. Según la cadena SER, ya son 136 los ataques contra el sistema de salud de Gaza. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), condenó los recientes bombardeos israelíes a hospitales, señalando: “Los hospitales de Gaza se han convertido de nuevo en campos de batalla y el sistema sanitario está gravemente amenazado. Detengan los ataques contra los hospitales. La población de Gaza necesita acceder a la atención sanitaria”.
El ataque más reciente dejó sin servicios médicos al principal hospital del norte de la Franja, causando la muerte de 50 personas, incluidos cinco médicos. Decenas de miles de palestinos quedaron sin atención médica, en un sitio donde las condiciones de vida ya son insostenibles. Mientras el cerrojo informativo de Israel trata de silenciar estos horrores, el Papa Francisco ha sido una voz contundente en denunciar los ataques en Gaza como actos de una crueldad que hiere profundamente a toda la humanidad. El sumo pontífice aludió a la hambruna y la exclusión en su reciente libro publicado en noviembre de 2024, destacando que la falta de alimentos y ayuda humanitaria en Gaza refleja una crisis que interpela directamente a la comunidad internacional. En sus palabras, “Dios nos llama a no ser indiferentes frente al sufrimiento de los hermanos más pequeños” y enfatizó: “Lo que está sucediendo en Gaza tiene características de genocidio; debería investigarse cuidadosamente para determinar si encaja en la definición técnica”.
La magnitud de la tragedia es estremecedora. Según datos de ABC, más de 44,000 personas han muerto en este territorio de menos de 400 km. cuadrados desde el inicio de la ofensiva israelí en octubre de 2023. Casi el 70% de las muertes son de mujeres y niños. Este baño de sangre comenzó tras un ataque de Hamás que mató a 1,200 personas en Israel.
En diciembre de 2023, Sudáfrica presentó una demanda contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia, acusándolo de violar la Convención contra el Genocidio. Un informe de un comité especial de la ONU, publicado en noviembre, respaldó esta postura al señalar que “las acciones israelíes en Gaza tienen características consistentes con un genocidio”.
En este contexto, el 19 de diciembre, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución no vinculante exigiendo a Israel el levantamiento del bloqueo a la ayuda humanitaria. Fue respaldada por 137 países, pero rechazada por Estados Unidos, Israel, Reino Unido, Hungría, pequeños estados insulares… y Paraguay.
Este voto del Gobierno paraguayo, alineado con los intereses de potencias que perpetúan el asedio, a la vez que terriblemente doloroso, no sorprende del todo. Refleja una coherencia inquietante con la política interna del mismo Gobierno donde los pueblos originarios corren una suerte semejante. Paraguay votó contra la humanidad en Gaza. Este gesto no solo nos avergüenza como nación; también nos obliga a reflexionar sobre quiénes somos y qué representamos en un mundo que clama justicia.
La historia juzgará no solo a quienes perpetúan el genocidio, sino también a quienes lo avalan con su silencio o su complicidad.

Aún así, y con mucha esperanza ¡Feliz 2025!

Foto: CEPAG.