
16 Nov TIEMPOS Y TIEMPO DE DIOS (107). BREVE INTRODUCCIÓN AL INFORME DE SEPP y 2022
Oscar Martín, sj
El pasado mes de septiembre SEPPy (Sociedad de Economía Política del Paraguay) público su informe sobre Paraguay correspondiente al año 2022. Se trata de una de las instituciones que con más seriedad abordan este tipo de problemática en el país. El texto recoge diferentes aportes que pueden ayudarnos a enriquecer la mirada y entender mejor los procesos sociales, políticos y económicos que vivimos como país y, también hacia donde estos nos dirigen, si no lo remediamos como sociedad civil. En la introducción a la investigación se puntean brevemente los temas que a lo largo del texto se desarrollarán con más profundidad. Me parece importante poderlos compartir con ustedes.
Uno de los aspectos más destacados ya desde el comienzo es el mantenimiento por parte del gobierno de Abdo Benítez de un formato de capitalismo dependiente en el país. Esto, entre otras cosas, implica para nosotros una fuerte subordinación del trabajo, es decir, del valor de las personas al capital, al poder económico. Se destaca sobremanera en el país la relevancia del sector primario exportador, altamente mecanizado y totalmente plegado a las exigencias de los grandes poderes que dominan la acumulación mundial.
Esta realidad, que ya aparecía con mucha fuerza en el análisis de SEPPy del año anterior, vuelve a destacarse. Se expresa cómo los ciclos económicos por los que pasa el capital en los países centrales: de Europa, China y Estados Unidos afecta de pleno, de modo negativo, los ciclos económicos en los países del sur y, ciertamente, a Paraguay.
Uno de los problemas que se destacan ante esta realidad es la muy baja productividad que tenemos como país y que es compensada con muy bajos salarios. Por otro lado, al tiempo que aumenta la explotación hacia los trabajadores, se sigue fortaleciendo notablemente el contrabando, el lavado de dinero y el narcotráfico. Estas y otras actividades ilícitas gozan de muy buena salud y se convierten en válvulas de oxígeno que pugnan por una parte de la plusvalía producida incidiendo muy negativamente en la estructura económica y social.
SEPPy constata como en el año actual continúa la expulsión sistemática de campesinos e indígenas de sus territorios a causa del avance de la frontera de la agricultura mecanizada y de la ganadería. Esta institución destaca la incapacidad de la economía para acoger de modo satisfactorio al excedente de trabajadores; que esto es una realidad propia del capitalismo que ve en el desempleo, no a seres humanos concretos con sus vidas, familias, responsabilidades, necesidades y sueños, sino un problema sencillamente irresoluble.
Los autores de los trabajos que nos presenta SEPPy este año 2022 nos ayudan a tomar más honda conciencia de las dinámicas destructoras que el agronegocio extractivista y excluyente mantiene en el país. Se detienen en analizar el conflicto que supone la apropiación de la tierra. En este tema dan cuenta claramente de su especial importancia por dos razones. La primera porque la tierra tiene que ver con la producción, es decir, con la plata, con lo económico; la segunda porque está íntimamente relacionada con la reproducción, es decir, con los modelos de vida, con la vida misma de las personas.
Algunos de los análisis nos ayudan también a la reflexión del contenido y de las consecuencias que ha tenido la pandemia en el contexto global y en el país. SEPPy saca a la luz la nueva embestida del capital sobre el trabajo de las personas. Sin embargo, subraya también las potencialidades de la organización sindical; la esperanza de cambio hacia una sociedad más justa desde la lucha de la clase obrera, de los trabajadores organizados, en pos de un Paraguay mejor para la mayoría de las personas que viven en el país.