
22 Feb SOR ELFRIDE: LA RELIGIOSA DE LA ENTREGA EN EL SILENCIO
Me cuesta escribir sobre la Pascua de la Hermana Elfride Schnell. Me cuesta acostumbrarme a la idea que ya no está en algún lugar con los niños carenciados, abandonados, olvidados. La conocí en los setenta del siglo pasado en el Hogar de Niños y Ancianos “Nuestra Señora de la Asunción”. Ella en el Hogar y yo en el Colegio con la entonces directora Sor Bernardita Cabral, también ya fallecida y cuyo recuerdo me es igualmente muy grato. Coincidimos de nuevo, años después, en el Equipo Nacional de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Paraguaya; allí, ella solicitó mis servicios de comunicador y realizamos varios años de estupenda labor en equipo.
La recuerdo así, sencilla, activa, constante, piadosa, respetuosa, siempre de perfil bajo pero eficiente y eficaz. Su espíritu de entrega y de fidelidad a su vocación se vio robustecida con un cáncer que la hacía sufrir y amenazaba su existencia. Lo venció durante años con una gran fortaleza y con su entrega al trabajo, a la comunidad, al país.
Con monseñor Oscar Páez Garcete, presidente del Equipo Nacional de Pastoral Social, Sor Elfride propulsó una pastoral social dinámica, comprometida con los pobres. Con toda certeza es la época de oro de esta pastoral y lo testifico por las dos líneas impulsadas por esta Vicentina de alma y Trabajadora Social por formación: el análisis crítico de los grandes problemas sociales del país, por un lado; y, por el otro, la formación de los agentes pastorales, sobre todo de los miembros de los equipos diocesanos; su gran preocupación es que estos equipos y toda la Iglesia, unieran constantemente el asistencialismo con la promoción social integral, como propicia la renovada doctrina eclesial.
Así es que en ese tiempo impulsó el estudio de la realidad con el concurso de los más destacados especialistas; quedaron las publicaciones sobre la tenencia de la tierra en el Paraguay; los sitios inundables de Asunción; el déficit de los techos, de los hogares dignos, echó las bases de pastoral de los migrantes, de la mujer y otros. Todas las investigaciones fueron publicadas en la colección “Cuadernos de Pastoral Social” Asimismo, promovió la anual organización de las Semanas Sociales con temas candentes y expositores de primer nivel, también consignados en publicaciones.
Para lo segundo, impulsó en consulta con las bases, el texto “Orientaciones sobre Pastoral Social”. Es un manual que resume la doctrina del Vaticano II, de Puebla, de Medellín, de la Cartas Pastorales de la CEP sobre la organización y la dinámica de la pastoral social. En base a este texto, se crearon los equipos diocesanos y la organización de sus gestiones siempre se caracterizaron por sus sólidos fundamentos doctrinales así como por la mística de la entrega.
Un dato muy significativo de su estilo espiritual y de compromiso es que en ninguna de las publicaciones mencionadas aparece su nombre, siendo ella la principal propulsora. Creo que, o por mera coincidencia o por imitación a esta maestra de la donación y la entrega a la Iglesia, el mío tampoco aparece. Gracias, Sor Elfride, por tu testimonio de entrega en el silencio, en la paz de los que caminan por la senda del amor. Gracias por ser un luminoso ejemplo de Trabajadora Social tal como impulsa el Evangelio y los desafíos de nuestra realidad.
Desde tu paz, sabemos que caminas con todos nosotros, con las Vicentinas, con los Trabajadores Sociales, con los pobres y excluidos, con la Iglesia.
Santiago Caballero. Tacumbú, 12.10.16